|
Estas imágenes tratan de mostrar el espacio y el tiempo muerto de la inacción, cuando “lo femenino”, representado por estos seres ambiguos, ha dejado de de cumplir su función de utilitarismo didáctico, social y sexual para pasar a ese terreno oculto donde ya nadie mira a “las muñecas olvidadas” y su mirada queda condenada a estar perdida en un punto infinito o sus ojos cerrados para siempre. Su ser, antes humanizado, pasa a volver a su deteriorado primer envoltorio o a ocupar la postura del abandono, para seguir siendo eternamente cosa. Esto solo son indicios de interpretación de estas imágenes y ante la incapacidad de explicarlo todo, más rico será abandonarse a la emoción… si la hubiere.
|